Quiero descubrir tú misterio,
eres mi sueño hecho realidad;
y aún en la contrariedad:
Te has vuelto mi locura y mi destino.
Eres aquello que necesitaba sentir,
hoy que haz llegado a mi camino,
no busco nada más.
Quiero ser el eterno sonido del amor
el perfecto latido de tú corazón.
En tí he descubierto este calor, la sensación
que no necesita explicación, ni razón
para saber que ésto: no es una ilusión.
Quiero que seas y yo ser la eterna locura
no tengo otra intención, sólo anhelo pensar en tí.
No creí volver a sentirlo,
pero: he vuelto a temblar de amor.
Todo en tí es perfecto.
Eres aquéllo que esperé, que siempre busqué;
al conocerte, al verte, al quererte
me ha sido imposible no decirte que te amo.
Haz desechado de mí la soledad
¡Gracias a tí, todo es perfecto!
¡Tú eres mi razón de ser y estar aquí!
¡Wow! No cabe duda que el amor hace temblar, pero un temblar que produce la más bella sensación de decir: ¡Todo es perfecto!
ResponderEliminar